Jakarta y Singapore

Y empezó lo que no queríamos… El viaje de vuelta. Nuestro vuelo salía de Jakarta, así que cogimos un avión con hélices con Wings Air de Labuan Bajo a Bali. Después una escala de dos horas que se hizo muy larga porque empecé a encontrarme mal. En el aeropuerto pedí una farmacia o un médico pero no había. No entendía como en un aeropuerto como el de Bali no había nada para ayudarme, había gente que me decía que si, pero yo seguía las indicaciones y nada, finalmente al seguir unas escaleras que daban un poco de miedo encontré un control y le dije que donde estaba el médico o la farmacia. Me dijeron que tenía que salir que necesitaba el billete de avión y que la compañía se encargaría de colocarme en otro vuelo una vez me hubieran visitado. Decidí no salir puesto que no veía muy claro lo que me proponía y decidí esperar a Jakarta donde habría posibilidades de encontrar a uno o tomar mis pastillas que estaban en la maleta embarcada. Para ir de Bali a Jakarta fuimos con Lion Air. La verdad que tuvimos muy buenos vuelos y muy cómodos.

Llegadas de nuevo a Jakarta sólo nos quedaba la tarde y la noche pues nuestro vuelo de vuelta a casa empezaría a la mañana siguiente. Al decirnos todo el mundo que Jakarta era una de las ciudades mas feas y que no merecía la pena verla decidimos cogernos un hotel cerca del aeropuerto y descansar. Para ello unos bascos que conocimos en Labuan Bajo nos recomendaron el FM7 Hotel que ademas tenían incluido en el precio el venirte a buscar al aeropuerto y llevarte. Y sí, al llegar teníamos un hombre con un cartel y nuestros nombres esperándonos.

El hotel estaba a 2 kilometros del aeropuerto pero Jakarta es la ciudad mas caótica que he visto nunca, un tráfico que no te deja avanzar! Tardamos una hora en llegar al FM 7!! Increible…

El hotel nos dijeron que era un poco caro… Claro comparando con el resto en Indonesia porque nos costó 30 euros la habitación doble. Era una pasada, enorme, con un lobby super bonito y moderno con sillas de diseño, sofás, había toda una zona de spa incluida con una piscina, dos jacuzzis, uno de agua fría y uno de agua caliente, sauna seca y sauna de eucalipto, tumbonas. Y una zona de relax con unos sofás. Por la noche también había el bar, zona de discoteca, y una sala karaoke.

Para llegar a la habitación recorríamos un pasadizo largo de colores. Era enorme con un baño muy bonito y las sabanas eran super finas… Dormir allí fue un verdadero placer. Y por la mañana siguiente un buffet para desayunar donde había de todo! Desayuno oriental, todo tipo de huevos, tostadas, fruta, yogur, cereales, pancakes, gofres, zumos, té, café…

Y después de medió día de relax empezó nuestra vuelta, con escala en Singapore de 17 horas. Para el vuelo Jakarta Singapore fuimos con Jet Star, (lo que en teoría nosotras habíamos cogido Emirates) y nos encantó! Que majos en esa compañía, estábamos en la primera fila, el avión casi vacío eramos como 20 personas, las azafatas estaban constantemente preguntandonos si necesitábamos algo, los asientos eran de lujo, estábamos flipando. De repente la azafata nos regaló unas mantas y después un paquete con todo lo de dormir, calcetines, una funda acolchada para el ipad y mil cosas mas… Silvia y yo no dábamos crédito… Que estaba pasando? De repente me dí cuenta.. Ese trato sólo nos lo daban a nosotras y a los de nuestro lado… Y nos dimos cuenta íbamos en Fist Class!!!! El billete también incluía dolares para poder comprarnos comida en el avión.

Y llegamos a Singapore! Esa ciudad, mi Nueva York asiático. Nada mas bajar me acordé de mi amiga Romina con quién disfrutamos unos días de esa maravilla 2 años antes. Buscamos un sitio en el aeropuerto donde dejar nuestro equipaje de mano y cogimos el tren dirección al centro. Al llegar a Marina Bay ya se había hecho de noche y era un caos… Estaban ensayando para el 9 de agosto, su día de la independencia. Estaba todo vallado, no se podía acceder a la maravillosa vista de la bahía, vimos el Marina Sand de lejos, un desfile de tanques con militares saludando, fuegos artificiales, estábamos alucinadas con que aquello solo fuera un ensayo. Había tanta gente que nos agobiamos un poco. Y decidimos ir a cenar al restaurante de Nandu Jubany, FOC restaurant. Estaba al lado de Clark Quay, una zona muy bonita de la ciudad y al llegar ya nos vieron catalanas. Estaba todo muy lleno y nos sentamos en la barra. La comida era buenísima, estuvimos hablando con varios camareros y nos reímos muchísimo. La comida estaba buenísima! Y era comida de casa!! Jamón, pan con tomate, el pulpo era exquisito… El ambiente era extremadamente pijo, y con alguna anécdota que nos quedaremos para nosotras. Al salir fuimos un rato a Clark Quay, a tomar algo, bailar, había una chica chinesa cantando canciones en español y que bien que cantaba, nos reímos y divertimos un ratito y nos volvimos al aeropuerto.

Al llegar quedaban 6 horas para el vuelo y decidimos buscar un sitio donde poder dormir un poco… Encontramos unos sofás y nos quedamos allí. Aun así pase la peor noche, me volví a poner enferma y estuve toda la noche fatal, y finalmente fui al medico que si que encontré en ese aeropuerto. Tenía un virus en el estomago y me dio unas pastillas para poder aguantar el vuelo sin estar vomitando. Y empezamos la vuelta a casa.

Llegamos a Dubai con un calor horrible, dos horas de escala y finalmente a Barcelona. Al llegar media hora antes de lo previsto, recogimos las maletas y al salir nuestras familias estaban allí esperándolos. estábamos contentas de verlos y muy contentas de todo lo que nos llevábamos en nuestro corazón por todas las experiencias vividas.

PD: Resumen de Indonesia soon! Y despedida sorpresa

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