Komodo National Park

Fuimos a nuestro primero trip de submarinismo, 3 inmersiones en un día, para ello recorrimos toda la calle principal de Labuan Bajo en busca de un centro. Finalmente escogimos en Flores Dive Centre. A las 7:30 de la mañana ya nos subíamos al barco con un taburete haciendo equilibrios ya que la marea estaba muy alta. En esta ocasión Tobby era nuestro instructor, un británico criado en Menorca. Antes de cada inmersión nos reunían a todo el grupo (16 personas) en la cubierta del barco y con una pizarra los instructores dibujaban un esquema del buceo que haríamos, también nos explicaban la corriente, temperatura, visibilidad, que animales podríamos ver y los signos más importantes a tener en cuenta. Para la primera inmersión fuimos a Sebayur Kecil. Para saltar del barco esta vez hicimos el paso de gigante que lo habíamos practicado en la piscina con el curso pero nunca antes desde un barco, el instructor ya decía ay ay ay… Pero lo hicimos sorprendentemente bien. Bajo el mar era increíble, un montón de peces de colores, corales preciosos… Tobby nos lo enseñaba todo y así podíamos ir conociendo un poco más la fauna marina, fue super bonito! Nos dijo que si nos había gustado eso, que fliparíamos con el siguiente punto de buceo.

El segundo fue en Batu Bolong. Según nos dijo un chico que estuvo hace 15 días llevaba 500 inmersiones y era el mejor sitio dónde había buceado… Teníamos grandes expectativas y Tobby nos dijo que era como un gran acuario donde nadas formando parte de él. Batu bolong era una roca en la superficie que es mucho mayor por debajo del agua en forma de triangulom estilo iceberg. Hay una corriente muy fuerte que choca con la roca y se divide, por lo que es importante estar delante de la roca y cuando el instructor te da el toque de girar, porque hay corriente, hacerlo, así no hay ningún peligro. Pues bien, equipo puesto, paso de gigante y al agua. No me lo podía creer… ¿Sabes cuando te haces expectativas y luego te defraudas porque nunca es tan bueno como lo has imaginado? Pues esta vez era al revés… Era un sueño realmente ese acuario… Me fascinó… No podía dejar de flipar de todo lo que veía… Nada más empezar todo eran peces de colores, vimos el pez escorpión, lion fish, frog fish, nudibranqueos azules y fucsia fluorescente, morenas, tortugas, una de ellas enormes que nos pasó por al lado, una barracuda enorme… No daba crédito!! Quizás sería verdad… ¿Mi sexta inmersión en el mejor lugar del mundo? No lo sé… Pero sí que me quedé con ganas de más, veía como el manómetro bajaba y no quería irme de allí. Al terminar comimos en el barco, comida local buenísima bronzeandonos al sol mientras nos dirigiamos al siguiente punto de buceo.

Para la tercera inmersión fuimos a Mawan donde dijeron que había alta posibilidad de ver mantas que era nuestro punto pendiente, aún así cuando en cubierta nos explicaron la inmersión la marea estaba bajando y nos dijeron que quizás no veríamos. Y efectivamente no vimos ninguna, lo cual fue una decepción porque aún viendo peces y corales no era mejor que lo que ya habíamos visto.

Y de vuelta a Labuan Bajo decidimos ir al centro a contratar otra inmersión, no queríamos irnos sin ver las famosas mantas. Hablando con Ciara, la jefa de Flores Dive Center nos dijo que lo podíamos arreglar y nos puso un trip dive con 3 inmersiones que incluía el manta point y repetir Batu Bolong.

Pues un nuevo día a las 7:30 preparadas para subir al barco e ir en busca de las mantas. En esta ocasión nuestro instructor se llamaba Vincenzo y nos reímos mucho con él, un tipo muy cachondo. La primera inmersión del día la hicimos en Mini Wall como siempre para empezar una facilita para comprobar la flotabilidad, el equipo y ver fauna bonita por supuesto.

Para la segunda teníamos que ir a Manta point pero los instructores del barco decidieron cambiar e ir primero a Batu Bolong porque en Manta Point por la tarde creían que había más posibilidad de ver mantas. Así que de nuevo al acuario… Lo que os he dicho antes… Sencillamente indescriptible, esta vez no vimos tantas cosas como la primera vez pero aún así es una pasada… Se estaba convirtiendo en mi sitio preferido en el mundo.

Comimos en el barco de nuevo, allí siempre tienen café, agua, té, comida para que recuperes fuerzas entre inmersión e inmersión.

Por último fuimos a Manta Point o Makassar. Allí si que no nos escapamos de la corriente, era un tramo entre unos manglares y una roca de unos 8 km y teníamos que nadar con la corriente, más que nadar dejarte llevar para no llegar tan rápido. Vincenzo nos dijo que teníamos que saltar rápido y ya bajar hasta el fondo e ir siguiéndole, que si veía una manta nos haría el ruido con la barilla metálica con la botella como siempre que ven alguna cosa que quieren enseñarte pero más rato, así que si hacía mucho clin clin clin clin había una manta cerca. Nos tiramos al agua deseando oír el clin clin clin clin. Fue muy divertido ir con la corriente, no hacía falta nadar nada simplemente dejarte llevar pasar entre corales, peces enormes de diferentes colores, flotar allí… Fue muy pero que muy divertido, pero llevábamos 10 minutos y no habíamos visto nada. Así que ya mentalizada que en otra ocasión las veríamos lo oí: clin clin clin clin, no me lo podía creer!! El ruido para las mantas. Vincenzo clavó la varilla metálica al suelo para poder aguantar a contra corriente y me dijo que me cogiese a él y Silvia a mi. Y los tres allí pegados al fondo del mar en cadena la vimos… Una manta gigante nadando con mucha tranquilidad… Estaba sin palabras… Que hermosa criatura, enorme, con sus aletas moviendolas, su cola, parecía como si midiera 2,5 o 3 metros de punta a punta, gris por encima y blanca por debajo… Nos dijeron que mejor no echar muchas burbujas por no asustarlas cuando estuviera. Cerca pero entre los nervios estar aguantando a contracorriente y todo no lo pudimos controlar y se fue nadando. Así que volvimos a dejarnos llevar y clin clin clin clin!!! Otra??? No me lo creía, nos pusimos boca arriba y allí estaba, la vimos bailando en el agua encima de nosotras… Que maravilla el mundo! Nadando por debajo había una manta baby también, ya medía un metro pero claro nada comparado con las demás… Seguimos la corriente dos minutos más y Vincenzo clavó la barra en el suelo nos dio la mano para cogernos a él y otra… Nadando hacia nosotros. Me dio incluso un poco de miedo al principio pero fué una maravilla. Al final del buceo vimos unas 7 u 8… Una experiencia única. Se nos terminaba el aire y llegabamos a la roca, así que toco subir, hacer la parada de 3 minutos de seguridad a los 5 metros y salimos al agua tan emocionadas que nos quitamos el regulador de la boca y gritamos de contentas Vincenzooooooooo y le dimos un abrazo. Ahora si que nos sentíamos satisfechas, habíamos visto todo lo que queríamos ver y mucho más.

Que gran descubrimiento el mundo marino, que bueno habernos sacado el Open Water!

PD: Nos vemos en Kanawa

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