Tenerife day #2

Un soleado día en Tenerife perfecto para aprovechar el norte de la isla. Por la mañana visita al Loro Parque tal y como nos aconsejo Dani. Que maravilla de parque! La vegetación es brutal, de hecho en toda la isla… Fuimos a ver el espectáculo de las orcas, fue genial parecía que estuviéramos en San Diego en el Sea World! Al llegar en plan muy americano había una pantalla con la canción de Kiss me y si salías en ella tenías que darte un beso con tu pareja, que risas nos pegamos con los que se enteraban y los que no… Luego las orcas, increíbles!! Una de ellas enorme y el espectáculo muy bonito aunque pasado por agua si te sientas en las primeras filas. También vimos tigres blancos, un acuario precioso con todo tipo de peces rayas que las veías pegadas al cristal, e incluso un túnel de tiburones, perezosos, gorilas, monos, pinguinos casas en los arboles y todo tipo de pájaros, especialmente de loros con unos colores muy bonitos y llamativos.

A mediodía fuimos a ver el valle de la Orotava, una ciudad colonial preciosa con unas vistas espectaculares de Puerto de la cruz y parte del norte de la isla. Era hora de comer así que nos fuimos a la Taverna del Pa (consejo que nos dio un chico que conocimos el día anterior mientras desayunamos) allí tomamos la famosa batata con bacalao y mojo y la ropavieja (garbanzos guisados con carne lechada) la verdad que estaba riquísimo y a muy buen precio. Paseando por la Orotava me encantaron sus famosos balcones típicos de la zona de madera y muy trabajados, y entramos en la famosa Casa de los Balcones. Era linda, no sólo por los balcones, toda la decoración era muy típica de Canarias y dejamos nuestro mensaje en el libro de visitas firmada con un beso.

Por la tarde nos apetecía ver un faro en la zona norte que me habían recomendado, así que de camino al Faro de la Punta del Hidalgo paramos en Bajamar para ver las piscinas naturales, en Tenerife hay muchísimas pero nunca las había visto, fue impresionante como al llegar las olas chocaban con el puerto y las llenaban. Otro espectáculo de la naturaleza (me recordaba las olas que vi en Nusa Ceningan, Indonesia) y al ver la piscina y el calor que habíamos pasado durante el día chapuzón a la vista. El agua estaba fría aunque una vez dentro se estaba genial pero al romper las olas ibas de un lado para otro, divertido, muy divertido…

Y al atardecer llegamos al faro de la Punta del Hidalgo después de probar mil caminos incluso alguno privado. Que maravilla de lugar, que relajación y que vistas! El faro no se ni como describirlo… Nunca había visto uno tan extraño en cuanto a su forma, su estructura muy cubista y futurista, y cuando se puso el sol los colores rosas y lilas en el cielo hicieron el paisaje perfecto.

Por la noche en Puerto de la Cruz fuimos a cenar al centro con música en directo y luego a tomar algo. Recomendamos Limbo un pub escondido es una vieja casa canaria típica de la zona.

Próximamente nuestro tercer día en Tenerife.

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