Stone Town, Zanzibar

Nos levantamos en Arusha dispuestas a dejar esa horrible ciudad atrás y nos fuimos al aeropuerto. Allí tomamos un buen café del Kilimanjaro a pie de pistas viendo como se iban las avionetas. Poco después nos llamaron y fuimos a coger nuestra pequeña avioneta hacía Zanzibar, le pedí al piloto si podía ir a ver el avión des de la parte delantera y me dijo que sin problemas. Des del aire un vuelo muy tranquilo y divertido vimos la cima del Kilimanjaro por encima de las nubes. También vimos como se aceraba Zanzibar y el magnifico azul turquesa de las playas. Eran un paraíso.

A la llegada al aeropuerto esperamos al taxi que nos iba a llevar al hotel y allí nos despedimos de los gallegos y volvimos a reencontrarnos por casualidad con Katterin y Michael. Sorprendentemente nuestro hotel (Bejit Al Salaam), una típica casa de Stone Town rehabilitada preciosa con un desayuno excelente, estaba justo uno al lado de otro así que decidimos salir por la tarde juntos a dar un paseo.

Stone Town, también es conocida como Zanzibar City y es Patrimonio de la Humanidad. La ciudad es una ciudad antigua preciosa con zonas mas conservadas y otras menos pero todas ellas con mucho encanto. Me fascinaba esa ciudad, sus famosas puertas de madera trabajadas, eran increíbles, muy bellas era arte por toda la ciudad, podías detener el tiempo contemplando cada una de ellas. Su gente fue otro de sus encantos para mi, gente de raza negra con su cofia en bicicleta por los callejones con esa mirada intensa que te cruzan y te hablan sin decir nada. Aunque a priori podía parecer una ciudad poco segura no fue así para nada, me sentía muy bien allí y me encantaba perderme por su centro con callejones sin ningún sentido captando momentos con mi cámara, y viviendo el momento, la gente, y la magia con arte de la ciudad. Es bonito de ver la casa de las maravillas y la casa de Freddy Mercury solo como curiosidad pues no es mas que la entrada de la casa dónde él nació y se crió. Al atardecer fuimos justo delante de la muralla a los jardines de Forodhani donde se pone un mercado de comida callejero nocturno, todo un espectáculo culinario. Allí hay comida hindú, pescado a la brasa y la famosa pizza de zanzibar, un pizza rellena de huevo verduras ternera o pollo o champiñones o también puedes tomarla dulce con chocolate, plátano… Estan muy buenas aunque tienes que regatear el precio como todo en África. El atardecer del puerto es precioso y luego hay una zona de bares para tomar una copa muy agradable, delante de la playa y así. Allí conocimos a un atractivo chico de California, un periodista que estaba recorriendo Rwanda, Uganda escribiendo historias. El nos explicó que justo en esos momentos hacían el festival internacional de cine en StoneTown que por eso había tanta gente. El festival consiste en diferentes proyecciones en diferentes espacios de películas africanas de diferentes países.

Una de las noches fuimos al interior de la muralla para ver una de las proyecciones, allí había un anfiteatro y hacían la promo de la película con todos los actores fue una experiencia muy bonita. Nos quedamos a ver la película, Aisha, una película en Suhalili subtitulada en inglés, fue dura, muy dura era la historia de una chica que había conseguido salir del poblado donde vivía en Tanzania e ir a vivir a Dar Es Salaam con su marido montar una farmacia… Su família seguía en el poblado y su hermana pequeña se casaba con el chico con quién acordaba su hermano, y ella se vuelve al poblado por intentar salvar a su hermana. Su marido que no quiere saber nada de la vida en los poblados no la acompaña y allí ella revive su pasado y se encuentra con un antiguo amor que se le vuelve a declarar lo rechaza y luego la violó. Desgraciadamente la película da a ver aún el lado machista de este país y las violaciones que callan y no salen a la luz a veces dicen que se lo merecen. Daba ganas de llorar y mas leer las ultimas lineas de la película donde dicen que actualmente se cometen 120 violaciones al día en esos poblados, realmente pone la piel de gallina. No no quedo el cuerpo con ganas de fiesta, mas bien estábamos un poco asustadas pero por suerte conocimos a Callum, un chico de Londres de 1,90 y muy cachas que lo vimos como nuestro guardaespaldas. Juntos decidimos ir a una roof top a tomar algo y olvidar un poco el mal cuerpo que se nos había quedado.

Desde Stone Town también hicimos el tour de las especies, fuimos a una granja local donde pudimos ver plantaciones entre palmeras preciosas de cardamomo, pimienta, canela, vainilla, aloe vera… Y descubrimos un montón de secretos de las especies. Allí lo pasamos en grande viendo a un showman trepando una palmera cantando la canción mas famosa de Zanzibar subiendose al árbol con un movimiento de cadera muy peculiar! Totalmente recomendable.

*Todas las fotos son mías

Si quieres vivir mas la aventura mira el video:

 

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