TARANGIRE NATIONAL PARK

Y llegó el día que mas esperaba! El safari!! Estábamos en el hostel y vino el jeep con el que haríamos el Safari junto con Louis de California y Heran de Corea del Sur. Equipamos el jeep para los 5 días que estaríamos fuera, la comida las tiendas todo y conocimos a Sipi nuestro guía y conductor y Bacari nuestro chef.
El camino hasta el parque fue largo aunque divertido porque lo pasamos en grande con el grupo y el paisaje iba cambiando, se iba acercando la sabana. Estaba emocionada pues iba al parque de los baobabs y de los elefantes, hasta el momento solo había visto los elefantes asiáticos así que tenía ganas de ver los africanos. Por el camino vimos a muchos masai, algunos ya los habíamos visto en Moshi con sus telas de colores aunque aquellos parecían mas auténticos. Algunos estaban al lado de la carretera para que pares con el coche y tomes fotos pero siempre a cambio de dinero. Y de golpe vi a un masai distinto a todos en medio de la sabana negro como el carbón vestido de color negro con la cara pintada en blanco como con un laberinto realmente laborioso, me cautivó me recordaba a la peli de Jim Carrey Ace Ventura en Africa, el Masai malo. Y al horizonte vi un grupo de esos cerca de la carretera así que prepare mi cámara para hacerles una foto con la ventana abierta, para mi sorpresa me lanzó una lanza contra el coche por lo que me tuve que agachar, no sabía que era peligroso y eso me sorprendió, los masai auténticos no quieren que les hagas fotos. A partir de ese momento ventanas cerradas. Vimos poblados masai con casas con el tejado de paja y Sipi nos explicó que los masai tienen hasta 6 mujeres cada una en una cabaña distinta. Y también que para mostrar su riqueza adquieren vacas y cabras por lo que es bonito ver a los masai con su ganado por las largas y amarillentas sabanas imposibles de olvidar.

Llegamos a la puerta de entrada al parque llena de jeeps dispuestos a empezar el safari, pagamos y entradas, llegamos a la zona de acampada dónde comimos unos tappers que había preparado Bacari con ensalada pollo y distintos postres todo buenísimo! En la zona de campamento había unos pájaros azules y naranjas muy bonitos que contrastaban con los tonos marrones y amarillentos del parque. Y alzamos la safari roof y nos fuimos. No se ni como describir lo que sentí i viví, era mu sueño hecho realidad. Vimos girafas, grandes y pequeñas corriendo con elegancia moviendo su cola, algunas sentadas en la sabana y solo podíamos apreciar su largo cuello, la cabecita y las orejas simpáticas que tienen. Verlas disfrutar en libertad es una sensación única. Con el coche por el parque de pie observando la sabana llena de baobabs y acacias africanas, el color amarillento los botes con el coche, el sol, el cielo azul… Era realmente maravilloso. Vimos bambis con los machos y hembras también me transmitieron sensación de un animal indefenso y sensible, como si fuera la presa fácil para el rey de la selva.
Seguimos por el parque y entre los baobabs un grupo de ñus, nunca van solos comiendo hierba con tranquilidad. Parecía un animal tranquilo y viejo aunque había baby ñus. Después vimos un montón de zebras, la verdad que me sorprendió porqué cuando veía fotos de las zebras en los safaris no les prestaba demasiada atención sin embargo mi punta de vista ha cambiado, la perfección de sus rallas, la elegancia que tienen, me encantaron! Suelen ir en parejas y paradas se ponen viceversa para protegerse. La naturaleza es brutal.
Seguimos en ruta y pasamos por una zona donde había como un río pero con muy poca agua y seguíamos viendo mas animales pero de golpe lo vimos: el rey de la selva. De hecho vimos a dos leones tranquilamente estirados a la sombre, era precioso con los vinoculares vimos su pelo rojizo, los ojos verdes, y de piel marrón gris. Le pedimos a Sipi como era león en suahili y para nuestra sorpresa nos dijo Simba!Aun así estában al otro lado del río pero nos dimos cuenta que a nuestro lado estaban las leonas había 5 tranquilamente durmiendo. Luego fuimos a por los elefantes ya que le dije a Sipi que quería verlos y me dijo que estaban escondidos.
Seguimos botando con el jeep por el parque derechos que nos caíamos no podíamos parar de reirnos la sensación era única, y Sipi me dijo mira, y allí estaban los imponentes elefantes africanos completamente distintos a los asiáticos, con marfiles, y unas orejas enormes que iban moviéndose como olas del mar, siempre en grupo me recordaba al libro de la Selva, y la hembra iba capitaneando el grupo, luego los babies y al final el macho. Íbamos dando vueltas y vimos mas, un lugar super especial difícil de olvidar como un charco de barro seco con grietas entre baobabs y la manada de elefantes, de golpe apareció un simpático pumba! Ya de camino por la sabana para ver el atardecer entre baobabs, vimos manadas de zebras y ñus cientos de ellos caminando. Vimos buitres, y chacales. Y paramos para ver la puesta de sol, increíbles colores aparecían mientras el sol se fundía entre baobabs. Luego aparecieron colores rojizos y purpuras en el cielo.
Llegados al campamento para pasar la noche teníamos nuestra tienda, y la cena preparada, una deliciosa ensalada de pepino tomate y aguacate, verduras pochadas con leche de coco, pescado blanco super tierno y patatas con ajo y romero. Bacari era un chef excelente, estaba cansada así que me fui a dormir temprano no sin antes observar el cielo mas estrellado que he visto en mi vida! Se veía todo, incluso la vía láctea! Era mágico y especial tener un tiempo para ti observando el mundo y dándote cuente que en ese momento eres FELIZ.
Para mi el sueño en Tanzania me jugaba malas pasadas pues con el Malarone no podía dormir aun estando cansada, oía los sonidos de los animales era una sensación preciosa. Sipi nos había dicho que sobretodo aun siendo zona para acampar no esta vallada así que prohibido salir de la tienda ni para el baño. Deje una ventana abierta para ver el cielo estrellado. Dormí un par de horas y empecé a oírlo un sonido profundo… Mire por la ventana y allí estaba otra vez el león!! La verdad que me entró el miedo pero estar en la tienda era seguro para nosotros así que tranquilidad. Al amanecer salí para verlo pero estaba nublado y Sipi me dijo que me girara, había una manada de elefantes! El mejor despertar de un domingo de mi vida! estaban a pocos metros los elefantes las jirafas entre las acacias, un verdadero regalo desayunar en esas condiciones!
Cargamos el coche y hacía Serenguetti para completar the big 5: bufalos, rinoceronte, león, leopardo y elefantes!

Un pensamiento en “TARANGIRE NATIONAL PARK

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *