ESCAPADA DE 4 DIAS AL PAIS VASCO

Hola mundo!

Ya hacia un tiempo que estaba demasiado parada, así que una vez “curada” de mi lesión y 4 días libres por delante puse rumbo al Pais Vasco! Esa preciosa tierra en el norte de España.

DÍA 1

Cogimos el coche y dirección Bilbao, donde hay algunas joyas pendientes en mi check list. Rumbo hacía allá paramos en la bodega marqués de Riscal, conocida por su famoso edificio de Frank Gehry. El arquitecto me encanta y su obra des de mi punto de vista es maravillosa, al llegar allí el sitio no me decepcionó en absoluto! Su fascinante cubierta simbolizando el juego del color burdeos y amarillento del vino tinto y blanco era increíble, sus ventanas geométricas asimétricas de madera le daban el toque de la madera de la viña, y al lado se encontraban las viñas de dónde sacan directamente el producto, sencillamente espectacular. Si que es verdad que eso solo es el hotel y es exclusivo, nos hicimos unas risas buscando nuestro lamborghini entre tanto lujo!

Ya a mediodía llegamos a Bilbao, el amigo que se vino conmigo no me dio muchas expectativas pero yo quería verlo. Al final un día resplandeciente, que hizo cambiar su opinión de Bilbo. Comimos por el casco antiguo unos pinchos buenísimos acompañados por un Chacolí, por la tarde paseamos por el río, vimos el famoso puente de Calatrava, serán todos iguales, pero me siguen gustando mucho. Lo cruzamos y fuimos dirección al Guggenheim, otra obra de Frank Ghery que me apetecía muchísimo de ver, absolutamente precioso, es enorme y me encanta la forma que tiene, el material de acabado los complementos y la historia de porque tiene esa forma. Allí tomamos fotos, y nos reímos muchísimo había mucha gente pero me daba igual! Estaba enfrente de unos de mis must de la Top List. Al lado un precioso puente rojo de obra nueva, era el complemento de color perfecto para el gran plateado del museo. Además estaba lleno de focos, y no entendíamos que pasaba, al otro lado del río, unos arboles de otoño maravillosos, color rojo intenso y mas focos, así que conociendo gente nos dijeron que era el 20 aniversario y proyectaban en la fachada unos 20 minutos un audiovisual de 9 a 11 en bucle. Que suerte! Como siempre la vida te regala sorpresas inolvidables por estar en el momento perfecto en el sitio indicado. Así que fuimos a tomar unas fotos, a ver la famosa araña, el perro de flores por cierto espectacular! Enorme!! y a tomar unos vinos.

Ya por la noche, paseamos un poco por alrededores del Guggenheim i fuimos a cenar el mejor solomillo del mundo en un restaurante llamado Markina. Allí me di cuenta que este iba a ser un gran viaje gastronómico, ese solomillo se deshacía en la boca y tenia un sabor realmente espectacular. Al terminar estábamos tan llenos que decidimos ir a ver el audiovisual del Guggenheim precioso, 20 minutos que no te aburres con una música que acompaña todos los momentos consiguiendo diferentes sentimientos en cada uno de ellos y dónde se ven reflejados todos los elementos del museo. De vuelta decidimos ver el Guggenheim des del otro lado del río y volver tranquilamente paseando hacía casa pues hacía una noche de verano preciosa.

DÍA 2

Nos levantamos temprano pues el viernes iba a ser un día movidito pero emocionante por ver todo lo que iba a hacer ese día. Desayunamos en un pueblo en ruta hacía el norte, el típico pueblo vasco, con su gente autentica, y nos hizo gracia porqué aquello parecía Cataluña, tenían estaladas por todos lados, lo cual al ser nosotros catalanes aún les hizo mas gracia. Cogimos fuerzas y fuimos a San Juan de Gaztelugatxe. Al llegar era muy temprano y aún no había muchos turistas, así que empezamos a bajar una cuesta (advertencia mejor ir bien calzado, ya que vas por el monte y esta resbaladizo porqué es una zona opaca de la montaña). Bajando las vistas eran espectaculares, esa preciosa isla coronada por su ermita con una especie de “muralla china” dibujando sus curvas para subir arriba. Al llegar en el punto 0 cruzamos el mar por la barrera y empezamos a subir, 220 escalones desiguales, con monjes tocando en las esquinas el violoncelo música moderna, el sonido de las olas rompiendo el viento en tu cara el verde de la montaña, esas vistas me enamoraron. Subiendo había en todo el recorrido 12 cruces y al llegar arriba es típico tocar 3 veces la campana de la ermita. Ese lugar es mágico, tiene una energía super bonita, y tiene ese algo especial que encuentras en pocos sitios mas. Arriba tranquilidad, vistas preciosas, el mar… Al bajar el camino se hizo rápido, después para subir al coche decidimos seguir la carretera pues por el monte era un poco mas duro. Hicimos bastante ejercicio lo cual esta perfecto para combatir la deliciosa comida, pero no recomendable si tienes alguna lesión o a alguien que le cueste caminar, aunque si es así puedes contactar y un coche te acerca hasta los pies de la muralla.

Otro sitio tachado en mi lista y si pensaba que era un lugar maravilloso aun lo es mas cuando estas allí. De allí hicimos ruta por pueblos pesqueros de la zona, Bermeo, Mundaka hasta llegar a Oma. Allí vimos que era una ruta de 2km circular, lo cual dijimos que perfecto, pero si que es verdad que hay bastante desnivel y es sube baja sube baja bajo el sol, fue un poco duro. Además cuando llegas al parking hay dos opciones empezar la ruta por la derecha o por la izquierda, nosotros decidimos hacerla al revés de todo el mundo, con lo que al principio hicimos una subida fuerte sobretodo para llegar al famoso bosque pintado. Una vez allí era bonito, pero había tanta gente, que hacía que no luciera demasiado. Hay un montón de figuras distintas y en el suelo vas encontrando fitas con un pequeño triangulo con numero que señaliza hacía una dirección de pones encima miras y ves que el conjunto de arboles juntos des de ese punto exacto hacen un dibujo grande entre todos. A mi me gustó aunque a lo mejor esperaba un poco mas. De vuelta ya fue todo bajada y en sombra, se agradece pues estábamos a 27 grados, parecía verano! Ya era casi pasada la hora de comer y decidimos ir a tomar algo a Guernika. El pueblo es pequeño pero bonito y encontramos un sitio donde la comida fue espectacular llamado 1000 kolorau. Tomé el mejor chipirón del mundo, blandito y sabroso. Y un solomillo al foie. El sitio era muy moderno y en el interior era muy acogedor aunque comimos en la terraza pues hacía un solazo. Allí nos reímos con Cristian, porque me quede encerrada en el baño y tuve que llamarlo por teléfono para que me sacase de allí. Ya por la tarde hicimos la zona de Urdaibai, una reserva de la biosfera preciosa, donde encontramos una playa donde poder tomar un poco el sol y descansar para seguir recorriendo la carretera de la costa hasta Donosti donde hicimos noche.

DÍA 3

Nos levantamos en Donosti, y un poco cansados por el día anterior decidimos tomarnos un día de relax, de vacaciones y disfrutar de esa bonita ciudad. Por la mañana paseamos por el casco antiguo, tomamos fotos, reímos, paseamos por la Concha, hacía un super día de verano 30 grados! A mediodía decidimos ir a tomar un vermut buenísimo Yzaguirre por el casco antiguo, y fuimos a comer al Bartolo terminando en La Viña dónde tomamos un pincho de tarta de queso. La mejor tarta de queso del mundo entero!! Ya la tomé en mi anterior visita a Donosti pero es que esta realmente buena! Luego fuimos hacía el Kursal, me encanta el edificio también, esas dos rocas que simbolizan la desembocadura del río y decidimos tomar un poco el sol en la playa y descansar. Vi durante un rato los surfistas cogiendo olas, me vino a la cabeza mi experiencia con el surf en Bali que ganas de volver a repetir! A las 6 con el sol menos fuerte fuimos paseando unos 2 km hasta el peine de los vientos, esa famosa escultura de bronce en las rocas. Vimos la concha llena de gente, los vascos disfrutaban de un día espectacular en la playa. LA verdad que Donosti es una ciudad super bonita, y en esta ocasión no lo hice pero en la pasada si y os lo recomiendo subir al Monte Igueldo, hay unas vistas preciosas, y pasear, perderse, comer, beber… Es una ciudad de OCIO en mayúsculas. Ya por la noche quedamos con unos amigos vascos, entre ellos Neia a quien hecho especialmente de menos no tener cerca para “potear” y tomar unos pinchos, tomamos la famosa hoguera de bacalao, estaba riquísima! Una noche genial con todos los amigos, unos helados, unos gintonics, temperatura de verano, risas, música… en fin un día para recordar.

 

DÍA 4

Ya el último día tomamos rumbo a Hondarribia antes de partir. Es un pueblo precioso, con unas casas blancas con rallas de distintos colores muy vascas. Hay costa, y si vas siguiendo esta llegas a un punto donde hay un ascensor muy moderno para subirte al centro que esta alzado. La ciudad es amurallada, y todo el casco antiguo queda recogido. Los callejones parecen Nápoles con ropa tendida, estrechos, aunque la arquitectura es distinta, la plaza central es muy bonita y hay tiendas antiguas donde puedes encontrar todo tipo de souvenirs. Y cogimos el coche y tomamos rumbo a Barcelona otra vez. Paramos a comer a Tudela, solo visitamos rápidamente el centro y comimos muy bien en un restaurante para despedir nuestra escapada gastronómica. En el coche aunque fueron horas lo pasamos en grande! Con la música, cantando jugando a adivinar canciones, riéndonos, haciéndonos juegos, la verdad que se paso muy rápido. La verdad que creo que se merece un nuevo post sobre 10 razones por las cuales tener un compañero de viaje chico. Realmente fue una bonita sorpresa.

En fin, unos días preciosos en un paraíso cerca de casa. Nos vemos pronto en nuevos post, bastante mas lejos de casa. Os dejo un vídeo resumen de mi viaje, y ya sabéis si os gusta poned muchos likes, comentarios y registraos al blog y a mi canal.

Hasta muy prontito soul travellers! Besitos

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