AYERS ROCK

Aquí empezaba mi aventura sola, aunque ya había hecho muchas cosas sola ahora venia la soledad, pero de eso nada! Animo a todo el mundo a lanzarse es una sensación de descubrirse a uno mismo única! Conoces a muchisimas personas, disfrutas cada momento al maximo, tienes tiempo para reflexionar, y si alguna vez te queda una mínima duda de que es lo que te falta para ser feliz encuentras esa respuesta tan anhelada.
Ayers Rocks es la zona del territorio del norte, justo en el centro donde hay desierto y poca población. Des del avión era todo árido. Por cierto, en esta ocasión volé con Jetstar una compañía que me encanta porque siempre me regalan cositas y me tratan muy bien. Este día vino blanco, unas aceitunas y unos crackers con queso. Des del avión empeze a ver una montaña roja, que parecía Uluru, pero no podía ser… tenía una forma muy rara des de arriba y me sentí como un poco decepcionada, de verdad solo era eso?

Al aterrizar en el aeropuerto super pequeñito hacía muchísima calor, 38 grados y una calor seca que quemaba. Al coger la mochila había un bus que nos llevaría a la zona donde estaba alojada. En este caso al tener poco tiempo me aloje en un lodge en el resort para estar cerca y poder aprovechar el tiempo al máximo. En el bus el conductor, como vi que era típico en Australia te hablaba con el micro mientras ibas en el trayecto, te recordaban que esta penalizado en Australia no llevar el cinturón que hay controles, que hacía mucha calor i que es importante beber mucha agua, sobretodo ponerse el protector solar, y estar al caso que eso era en medio de la nada y los animales están por allí. Me parecía curioso pero me gustaba mucho que te dijeran cuatro indicaciones. Al llegar al resort 10 minutos, era curioso. Era una circular y en ella había los 4 hoteles, la “town square” con el centro cultural, un centro de tours, dos cafes, el super y tiendas de souvenirs, y el centro medico. Para moverte por el había un Shuttle bus gratuïto cada 15 minutos que paraba en cada hotel y en la plaza y podías ir cambiando, para ir a comer a otro hotel o cenar, o dar una vuelta al plaza, también podías ir andando porqué la verdad que eran 15 minutos pero mas que nada lo hacían por la calor que era criminal.

Me alojé en Outback pioneer lodge, compartía habitación con 3 personas mas pero al llegar no había nadie, menuda decepción… Pensaba como voy a conocer gente si no hay nadie? Así que decidí instalarme en la piscina, había unas camas comodísimas donde tomar el sol y estaban vacían la mayoría estaban a la sombra, al cabo de 10 minutos lo entendí, el sol era exageradamente fuerte, nunca no lo había vivido así, la crema no daba para mas e incluso la montura metálica de las gafas me quemaban la cara.. En el agua se estaba muy bien pero al salir era muy bestia. Comí algo en la piscina aproveche para relajarme y al atardecer cogí una van para ir a Uluru a ver el atardecer. Otro de mis puntos en mi bucket list: Ver Uluru al atardecer. Estaba muy cerca a 15 minutos conduciendo y conforme me iba acercando era espectacular!!! Para nada estaba decepcionada era enorme y una sola piedra que es como un iceber por debajo es aun mayor. La forma era la que esperaba plana pero enorme, el color de la tierra era maravilloso un naranja entero que cambiaba de tono según como le daba el sol. Había algunas zonas donde se había saltado el terreno y de cerca se veía perfectamente. Paramos justo debajo de Uluru, la montaña sagrada y vi por donde se podía subir a la cima, evidentemente en esa época del año es imposible. Al terminar empezaba la puesta de sol y nos fuimos un poco mas lejos para poder apreciarla a toda la montaña. No tengo palabras para describir ese momento, copa de vino blanco en mano y apreciar esa maravilla de la naturaleza, ese color ese cambio de color era absolutamente precioso, la puesta de sol le daba un color azul, morado, rojo, naranja y amarillo en el cielo que nunca había visto. Las vistas eran espectaculares, me traje también unas fresas mi fruta favorita para poder disfrutar de ese maravilloso momento. El desierto, mi copa y yo contemplando mi sueño como se hacía realidad. Allí también conocí a un guapísimo cowboy que me prestó el sombrero para tomar unas fotos, y me hizo varias fotos. También me pidió cuando me iba que iba a venir a ver (jajaja si seguro…) también conocí a un chico fotógrafo de Suecia que estaba igual de alucinado que yo con el espectáculo que teníamos en frente! Sin duda una puesta de sol muy especial y mágica. Fue precisamente en ese momento,  en medio del desierto y sola donde encontre ese pedaciyo de mi que hechaba en falta, el secreto de mi felicidad.

Al llegar al hotel casualmente el chico fotógrafo también se alojaba allí así que cenamos juntos. El ambiente era genial! Había barbacoa, tu compras tu carne hay unas cuantas barbacoas y tu te lo cocinas a tu gusto. Luego hay un bufete con patatas, ensaladas y te combinas la carne con lo que tu quieras. Parecía un poco del oeste, el salón estaba lleno de gente había muy buen rollo y todo el mundo hablaba con todos. Para la barbacoa había todo tipo de carne también podías escoger entre canguro, cocodrilo, ternera, pollo… Había un escenario con un chico cantando canciones antiguas y el ambiente empezó a subir: Summer of 69, 500 miles… y empezamos a bailar, a tomar unas copas, a reir, a conocernos… creo que fue sin duda una de las mejores noches en Australia, no era esperada la gente me encantaba, estaba muy cómoda… Al llegar al habitación muuy tarde tenía compañera!! Una japonesa muy divertida, Mitxiko. Que risas me eché con ella!

Dos horas durmiendo y alarmaaaa! Suena el despertador! Toca ir a ver el amanecer a Uluru. A las 4:35 nos recogían, Mitxiko ya estaba lista, yo tarde un poco mas. Al llegar a Uluru para el amanecer era precioso, pero si que es verdad que había mucho turista, y esto le restaba un poco de encanto. Ademas en el punto dónde se ve el amanecer esta preparado con unas pasarelas de madera, tienes otra formación rocosa: Kata Tjuta al fondo e incluso tienes wifi. Allí quería compartir ese bonito amanecer e hice una videollamada con mis padres que también alucinaban. Otra vez esos colores intensos en el cielo, con la luna en la parte superior, y veías como la silueta de Uluru se iba transformando en una montaña de color naranja, también fue espectacular. El resto de terreno era árido pero con hierbas, que estaban verdes pues nos contaron que este año había llovido mucho. Al terminar nos dirigimos a la otra formación rocosa: Kata Tjuta, esta estaba un poco mas lejos, a 1 hora conduciendo des de Uluru. Al contrario de Uluru que era plana, esta tenia formas ovaladas, y también es conocida como Olgas. En ella hay un gorgo en el que puedes entrar así que eran las 7:30 de la mañana e hicimos un trekking, un paseo por la zona. Era precioso, esas altisimas paredes de marrón intenso y tu en el medio siendo tan pequeña. El camino fue muy bonito el cielo era muy azul y contrastaba con el marrón, hacía viento por suerte pero el sol era intenso y solo eran las 9 de la mañana.. La gente aborígena era muy morena, y me recordaban a la gente de las tribus de Papua Nueva Guinea, pero esta gente, era la autentica, de hecho esa zona era la autentica Australia, maravillosa e increíble, con su naturaleza espectacular que te deja sin palabras al ver todo eso..A las 10:15 volvíamos a estar en el hotel. Pensaba que voy a hacer ahora? Así que decidí pasar el día en la piscina relax, hablando con gente muy a gusto.

A mediodía pensé que el día se haría muy largo estando solo allí así que decidí aprovechar una última vez en Uluru de noche para ver el Field of lights. Una construcción humana que tardaron 5 semanas en hacer y eran campos infinitos con unos “tulipanes” de luz que iban cambiando de color, era muy bonito caminar a través del campo e ver como se iban transformando los colores, a la vez veía unas sombras que corrían muy deprisa por el suelo, pero preferimos no preguntar que eran, pero algún animal seguro. La verdad que la escena era idílica, pero luego levante la cabeza… y madre mía!!! El mejor cielo que había visto en mi vida! Al no haber contaminación en medio de la nada se veía otro espectáculo de estrellas! Nebulosas, las constelaciones, se veía absolutamente TODO, me quedé con la boca abierta… me estaba enamorando de ese lugar, a lo lejos en el horizonte parecía que había un punto de fuego 3 minutos mas tardes vi la luna como aparecía, enorme, la mas grande que he visto nunca, con un color amarillo naranja muy intenso. Si toda Australia es única esa zona es obligatoria, la recomiendo absolutamente a todo el mundo.

Al llegar tenía nueva compañera de habitación Daphnié, una chica suiza que iba con un grupo pero se puso enferma y no pudo continuar. Nos hicimos muy amigas cenamos juntas, no había el ambiente de la noche anterior y fui a dormir pues estaba muy cansada. A la mañana siguiente a las 11 me recogían para ir al aeropuerto pero antes fuimos con Daphnié a un café a la plaza del pueblo a desayunar. Al llegar al aeropuerto no me lo podía creer, veía el guapo Cowboy! Si! Estaba allí para decirme adiós alucinaba como era la gente en Australia!!! Ya en el avión dejaba atrás unos días preciosos y especiales que siempre llevaré en mi corazón. 4 horas de viaje que pareció 30 minutos gracias a unos chicos franceses que conocí, os cuento mas en la próxima entrega. Empieza a ser el final de la aventura y yo no quiero irme…

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