MELBOURNE

Y a mediodía llegamos a Melbourne. El paisaje des del avión había cambiado mucho, no era tan verde, era árido. Aterrizamos en un aeropuerto enorme, y al llegar nos esperaba un amigo mío que nos vino a buscar. Nos alojamos en Metro Youth hostel, no estaba mal pero las habitaciones eran muy pequeñas. Aun así tenía una terraza con vistas increíbles! Esa tarde fui con mi amigo a Sant Kilda, una pequeña zona costanera de Melbourne muy bonita, parecía un poco Venice Beach, también había un parque de atracciones pequeña llamado Luna. La montaña rusa daba justo enfrente de la playa. Paseamos por el centro de Sant Kilda, vimos las tiendas con los famosos escaparates llenos de pasteles, y cenamos en un restaurante malayo, estaba todo riquísimo. Después de cenar vimos la puesta de sol enfrente de la playa, fue una maravilla el color naranja era muy intenso. Después paseando por el puerto tomando un helado nos fuimos al pier y decidimos ir hasta el final porque había mucha gente y algo estaba pasando. Estaban pasando los pingüinos!!! Que gracia, eran enanos y caminaban a tu lado para ir de un lado al otro. Había dos guardas que se ocupaban de que nadie les tocara ni hicieran daño. Por la carretera me iba contando curiosidades de Australia e iba viendo cosas muy extrañas, en las autopistas había diferentes estatuas sin sentido alguno, la mayoría carísimas, y eran pura decoración. Me empezaba a parecer de locos esas cosas sin sentido pero me hacía gracia que se les parara la bola así a los australianos. Los peajes también eran curiosos pues pasabas por debajo de un puente azul detectaba el coche y automáticamente ya cobraba.

A la mañana siguiente, tomamos un delicioso desayuno al lado de nuestro hostel y luego queríamos ver canguros, así que nos dijeron que la mejor opción era el zoo de Melbourne, ERROR. Ya estaba en contra de les zoológicos pero mi amigo me dijo que aquí era diferente, pero no lo era. De hecho yo esperaba ver muchos tipos de canguros y no fue así, vimos cuatro y de lejos y los koalas estaban tan escondidos en el bambú que costaba diferenciarlos. Aunque el zoo era bonito y verde, francamente no repetiria.

Después mi parte favorita: Perderme por la ciudad, el CBD de Melbourne esta lleno de rascacielos muy interesantes, bonitos y muy modernos, pero combinan con edificios antiguos e interesantes. El edificio mas alto de Melbourne era el Eureka tower, de hecho el edificio mas alto del hemisferio sur, merecía la pena hechar un vistazo a la planta 88 y ver las vistas de la ciudad. Des de allí vi el estadium dónde había el torneo de cricket, el centro de artes de Melbourne que simboliza una bailarina y su tutú, todo el CBD, la plaza Federation Square la cuál tiene uno de los edificios categorizados en los 10 edificios mas feos del planeta. Francamente a mi no me pareció tan horrible. Delante de esta se encuentra la estación central.

Y de allí calles comerciales y callejones llenos de Street art, grafittis por todos lados, la verdad que había muchos que estaban super bien hechos, era precioso. También esta china town, como en todas las grandes ciudades. Por la noche nos encontramos con James un amigo de Londres que se encontraba en Melbourne para ver el cricket. Fuimos a cenar al lado del río donde hay muchos restaurantes de todos sitios y a tomar algo por allí. El ambiente era perfecto. Lo pasamos genial.

La mañana siguiente fui a tomar el mejor café de Melbourne en Market Lane, la verdad que el local era precioso lleno de detalles cuquis y con unas letras en el exterior que dicen: “Nos encanta hacer café para ciudad que ama beberlo”. Cogí el tranvía, con el que me desplazaba por la ciudad, en el CBD és gratuito y fuera de él vas con una targeta y cobra el billete. En la estación central cogí un tren dirección Brighton Beach para ver las famosas casas de colores de la playa de Australia. Había un montón a cual mejor! Me encantaban aunque la playa era mejor en Sant Kilda.

Otro de mis días en Melbourne decidí ir a la Great Ocean Road, pues era un must de mi viaje. El día empezó fatal y terminó de la mejor manera. Iba sola y decidí coger un tour pues era complicado alquilar un coche sola, conducir por el otro lado e ir mirando el gps y estaba a 5 horas conduciendo para ir y 5 mas para volver. Por la mañana tenían que pasar a buscarme al hostel pero no delante este sino un par de calles mas abajo, finalment resulto que fueron al hostel y dieron mi segundo apellido y allí solo tenían el primero, al ver que no venían a por mi volví al hostel para que llamaran y me mandaron un taxi que iba a toda velocidad por la ciudad para llegar a la furgoneta. No tengo palabras para describir lo que vi, aunque el día era un poco lluvioso era precioso, la carretera de la costa tenía unas playas para el surf de ensueño. La playa de los 12 apostoles era espectacular, los acantilados eran enormes y su forma que iba cambiando con el paso de los años por la erosión de las olas increïble. Al bajar a las playas tenias la sensación de ser una hormiguita, me encantaba la sensación de ser pequeñita en un mundo tan bonito! Pasamos por pequeños pueblos de costa y hicimos una parada donde pudimos ver los koalas en estado salvaje, en los arboles, eran achuchables!!

La última mañana en Melbourne fui a desayunar a un café muy cuqui llamado Grigons & orr una antigua casa adaptada a cafe, tome una deliciosa tostada con aguacate y huevos pouchre.  Al terminar fui a dar una vuelta por Victoria market pero me esperaba un poco mas, no es que hubiera muchas cosas, y echaba de menos souvenirs para poder comprar cositas para los míos.

En fin Melbourne ha sido muy bonito, aun así me quedo con Queensland, donde vibraba un poco mas mi corazón.

Resumiendo Melbourne:

– Perderse por el CBD, art street, estación central, Elisabeth street, federation square, china town.
– Subirse al Eureka tower y ver Melbourne des del aire, una buena opción es ir al atardecer
– Brighton beach y las beach box houses
– Cenar y tomar unas copas al lado del río
– Sant Kilda, con puesta de sol incluida
– Escapada a la Great Ocean Road para disfrutar de sus playas y paisajes.
– Descansar en sus parques
– Disfrutar de su gente, los australianos son muy abiertos.
– Targeta para el transporte publico imprescindible y aunque es una gran ciudad a las 9:30 cierran cocinas y no encuentras nada para comer después de esta hora
– Disfrutar de la vida

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