Ruta por la isla norte
No puedo explicar con palabras el paisaje de la isla norte. Una de las cosas que más me sorprendió es sus increíbles playas volcánicas, creo que es un verdadero regalo, playas increíbles donde puedes pasear tú solo, unas colinas verdes con sus ovejas y un cielo azul espectacular. También fue la isla dónde más respire y conecte con la cultura maorí, y seguir abriendo la mente conociendo nuevas culturas tan diferentes a la tuya que te cautivan por completo.
El recorrido lo hice en 2 tramos diferentes del viaje. Mi primera parada fue Auckland, y de allí me fui a la zona norte de Cape Reinga, una zona bastante virgen y con unas vistas increíblemente bonitas, seguí por la zona de Coromandel que también tiene joyas preciosas, Hobbiton que me sorprendió gratamente, un lugar al que sin duda volvería a visitar sin haber visto el señor de los anillos, la zona de Rotorua donde puedes vivir de primera mano la cultura maorí y a nivel geotérmico hay un espectáculo, la zona de Taupo con su lago y múltiples actividades a hacer. Y la zona de Taranaki con su fascinante volcán. De vuelta a Auckland volé a la isla sud y a la vuelta de la isla sud en coche aproveché para visitar Wellignton, su capital. Castle point, uno de los secretos para mí de la isla norte. El monte con el segundo nombre más largo del mundo, Napier, Taupo otra vez, pero esta vez pude visitar el parque nacional del Tongariro, Hamilton y los últimos días, Auckland y alrededores.
Sin duda unos paisajes increíbles, poco concurridos con lo que puedes disfrutar de la naturaleza tranquilamente, y una filosofía de vida tranquila, disfrutona, y con un ritmo de pausa envidiable, sobre todo si lo comparamos con el ritmo europeo.
En total estuve unos 18 días en la isla norte, y de las cosas que más me gustaron fue como puedes disfrutar de cualquier lugar que te encuentras, de sus hot springs, piscinas de agua caliente naturales. Una isla donde es fácil encontrar paz, y también un poco de vida en sus grandes ciudades.